¿Qué hubiera sido de nosotros?


Qué hubiera sido de nosotros si tan solo uno, tú o yo, no importa mucho quién, en lugar de callar, se hubiera decidido a llenarse de valor para afrontar con sinceridad lo que su corazón le dictaba. Es una respuesta que, nuevamente tú y yo, nos quedamos debiendo. O qué la vida, al menos hasta ahora, nos quedó debiendo.

Qué hubiera sido si, al menos solo por algunos minutos, uno de nosotros, tú o yo, se hubiera vuelto valiente y hubiera optado por ponerle cara, gestos, palabra o lo que fuere para comunicarse, a sus sentimientos. Qué hubiera sido... 

Qué hubiera sido, desde entonces, tanto de ti como de mi hasta el día de hoy, si solo uno de nosotros hubiera vencido a las manos frías por los nervios cuando, por poco que fuera, teníamos un tiempo uno al lado del otro y, en lugar de callar, hubiera gritado lo que quería gritar pero que, paradójicamente, no salía de ninguna de nuestras bocas.

Qué hubiera sido luego de todos estos años de ti y de mi si no hubiéramos sido cobardes para asimilar lo que ambos sabíamos, pero solo para nosotros mismos, que queríamos. Qué hubiera sido desde entonces, es la pregunta que hoy me hago. 

Qué hubiera sido de nosotros si, en un arrebato de valor, nos hubiéramos hecho entender más allá de los gestos que para todos a nuestro alrededor, pero nunca para nosotros mismos, parecían tan evidentes entre tú y yo. Qué hubiera sido...

Qué hubiera sido de nosotros, es la pregunta que queda sin responder. Qué hubiera sido... Conjeturas podemos sacar muchas, pero de todas ellas, ninguna es la correcta y quizás por ese miedo, tuyo y mío, es que así nos quedaremos, preguntándonos de por vida: ¿Qué hubiera sido de nosotros si...?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Honro nuestra historia

A quien inspira

Mi mejor versión