A quien inspira


Si supieras que aún hoy, después de tanto tiempo, tu nombre sigue sirviéndome como inspiración, entenderías la semilla que en mi sembraste. Aún hoy, esa semilla sigue dando frutos en forma de letras que aterrizan con suavidad en mi bloc de notas. Raro, te confieso, no se me hace, pues siempre te he reconocido, en varias cartas que nunca te envié, lo especial que fuiste, eres y serás para mi. A veces por eso asumo que, tanta letra escrita para ti entre líneas, puede ser, finalmente, una forma de agradecerte.

Siento que a veces, entre esas líneas, podrías llegar a identificarte fácilmente. A veces me gustaría que así fuera, pero otras veces, por mi tono sincero y vulnerable con el que suelo escribirte sin mencionarte, no estoy tan seguro. Reconozco que me impacta lo que hoy sigues motivando en mi, pero a veces también me asusta un poco. Ahora, algo que sí es cierto, es que también disfruto mandarte mensajes entre líneas.

Saber que puedo hablarte en clave, creyendo que algún día te identificarás como mi inspiración, me da algún alivio. Aunque también reconozco que, por momentos, no me siento tan seguro de que encontraras tu nombre en mis letras. Requeriría ser adivino para saber qué sucede, pero como no lo soy, poco o nada queda por hacer. Acomodarme y continuar con mis letras, entonces, me parece siempre la mejor opción.

Si dudas que soy feliz escribiéndote entre líneas, este texto debería desvanecerte esa idea. Acá hay mucha letra por y para ti, espero haberlo dejado claro. Recuerda que entre líneas son muchas las cosas que pueden leerse. Así, no siendo más, me despido deseando que te encuentres a ti misma en este y tantos otros de mis textos. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Honro nuestra historia

Mi mejor versión