Condenado a escribirte


¿Algún día dejaré de escribir por ti? No lo sé. No quiero saberlo. Solo sé que, al menos por ahora, quiero escribirte hasta que dejes que mi mente te suelte por completo. Y si ese día, por alguna razón, no llegase nunca, sabré que estoy condenado a tenerte como mi musa eterna.

No quiero saber si algún día mis letras, o la mayoría de ellas, dejarán de ser casi exclusivas para ti. Pero si ese día, por alguna razón, no llegara jamás, aceptaré mi condena eterna de escribirte sin mencionarte. Así asimilaré que te quedaste para siempre con un pedazo mío. 

Si mis letras para ti cualquier día se agotan, entenderé que todo vínculo mío contigo por fin terminó. Entenderé que ya no hay letras que lo sostengan, ni recuerdos que pesen tanto como para caer en mi block.

No sé, ni quiero saber, si es posible que me arrepienta de no haberte enviado directamente todo lo que durante tanto tiempo te he escrito, en silencio, durante tantas madrugadas. No sé, ni quiero saber, si al final hice bien guardándome las cartas que siempre te tuvieron, en silencio, como único destino.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Honro nuestra historia

A quien inspira