Suspiros


Cuando suspiramos, de alguna manera, dejamos morir una parte de nosotros. Es como si nos liberaramos de una presión interna de la cual el cuerpo, en su infinita sabiduria, quiso deshacernos.

Suspirar es también aceptar que lo que algún día fue, ya no es. Así, ese aire que dejamos escapar, toma otro rumbo lejos de nosotros, como eso que, repito, fue y ya no es. 

Suspirar es paz, es abrir espacio a cosas que están por llegar. Es esperar recibir, literalmente, nuevos aires,  aires frescos, aires de cambio, y porqué no, aires de libertad, libertad de eso que, en el pasado, de cualquier manera, nos tuvo atados.

Suspirar también es llenarte de valentía para seguir caminando. Suspirar es hacer un alto en el camino para ver todo lo que has avanzado y tomar un nuevo impulso que te lleve a donde quieres estar mañana, entonces, ¿deberíamos suspirar más seguido? 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Honro nuestra historia

A quien inspira

Mi mejor versión