Mi fortuna pasada


Qué afortunado fui. 

Eso es lo que digo,

siempre,

al ver una foto tuya.

Pero no una foto cualquiera.

No. 

Una foto al natural.


Digo qué afortunado fui, 

porque gocé de tu belleza.

Pero la natural.

De tu cara sin maquillaje. 

De tus dulces labios,

con su aceite natural.


Fui afortunado.

Siempre lo supe.

Y siempre lo recuerdo.

Más al verte en una foto.


Qué dichoso fui por abrazarte.

Qué fortuna fue sentirte mía.

Te recuerdo, y sonrió.

Lo hago en silencio.

Recordándote entre mis brazos.

Recordando cuando te tuve.


Qué bien estaba por aquellos días.

Cuando te elegí así,

sin pensarlo,

y que bien me hizo que me recibieras.

A la vida se lo agradezco.

Sonriendo.

Lo hago siempre que te veo.

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