Recuerdos de un fiel compañero


La primera noche que llegué a casa y ya no estabas, fue la más dura que recuerdo en los últimos 17 años, mismo tiempo durante el que nos acompañaste.
Qué digo 17 años, fue quizás la noche más dura en mucho tiempo más... 

Y fue la más dura en todo ese tiempo porque tu naricita fría, tus orejas café claro, tus cuatro paticas y tu cola moviéndose de un lado a otro por el simple hecho de verme, ya no se vislumbraban por ahí, aguardando a que estuvieras, como siempre lo hiciste hasta tu partida, seguro de que todos estábamos de nuevo en casa.

Intenté hacer todo eso a un lado para seguir adelante y recordarte con felicidad, esa misma que tanto nos brindaste en vida, pero luego choqué con el olor de una de las  comidas que tanto te gustaban y que todos solíamos compartir contigo... Entonces, el peso de tu ausencia aumentó.

Y aumentó más aún con el paso de los minutos con los cuales, a medida que se apagaban la luces del que fue por 17 años tu hogar, donde tuvimos el honor y el agrado de tenerte, iba quedando en silencio y en una oscuridad que tampoco recordaba en mucho tiempo, bien fuera porque se escuchaban tus ronquiditos o, simplemente, porque estaba encendido el foquito que noche a noche, durante tus últimos meses, encendíamos para ti pensando en que tuvieras iluminado tu camino a la coca de comida y agua que lucirán vacías de aquí en adelante...

Llegó la hora de quedar a solas y oscuras con la almohada y allí fue imposible evadir el recordarte, a tal o punto que terminé por escribirte estas letras que, aunque sé que no leerás, escribo con algunas lágrimas en mis ojos por tu adiós, sabiendo, eso sí, que como cada uno de quienes te tuvimos día a día por casi 17 años, hice todo lo que a mi alcance estuvo para que tuvieras una buena vida, como siempre la mereciste por ser ese amigo fiel que, cuando lo necesitamos, estuvo siempre a nuestro lado sin decir una sola palabra, aunque tampoco hicieron falta, porque ti presencia siempre fue sanadora hasta que llegó el momento de irte a jugar con los demás perritos en el cielo...

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Honro nuestra historia

A quien inspira

Mi mejor versión