Orquesta erótica
Desde que te vi mi deseo fue aprender a tocar la armónica sólo para llenarte de aire caliente la boca en cada uno de los besos que desde ese día imaginé que te daría.
Poco o nada sé de música, pero eso no me impide reconocer que tu cuerpo tiene la delicadeza de un piano, del cual siempre quiero ser solo yo quien toque, en el momento exacto, cada una de sus teclas.
También puedes tener la figura de un bajo... Así, con mis dedos, podría hacerte temblar, vibrar y sonar en completa armonía y sin necesidad de pentagramas.
Otra noche, sí así lo deseas, podrías convertirte en tambor y con la palma de mis manos te daría suaves golpes para que ambos entremos en calor...
... En fin, está composición de letras solo es para decirte que tu cuerpo es tan esbelto como la figura de una guitarra, y hablando de música, tus gemidos, la mejor sinfonía.

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