La dualidad de la soledad

    Bella o escabrosa, amiga o verdugo, efímera o eterna, un gozo o una tortura, prisión o libertad, realidad o ficción.... Todo eso, e incluso mucho más, puede ser la soledad. La diferencia, claro está, radica en la persona que la viva y cómo la asuma, pues, más allá de pretender sonar a motivador, 'coach' espiritual o alguna de esas cosas tan de moda últimamente, la decisión final de cómo vivimos con esa soledad, es nuestra.

    La soledad puede ser también un espacio para crecer, o por el contrario, para sentirnos menos y restarnos valor a nosotros mismos. Eso, insisto, dependerá de nosotros. ¿Han escuchado esa frase que dice ''es mejor estar solo que mal acompañado''? La frase no es gratuita, pero sí, a mi entender, muy real. ¿Qué puede ser más vacío que una ''compañía'' que realmente no nos llena? La pregunta que les hago aplica para todo: amigos, familiares, pareja... y lo que quieran agregar de aquí en adelante.

    Yo creo que la estigmatización que como humanos solemos tenerle a la soledad, ya sea como una simple palabra, o siendo más profundos, como un estado o un sentimiento, nos ha hecho, porqué no, más daño del que podría realmente hacernos. Y eso se debe a que somos nosotros quienes le hemos dado ese poder de hacernos daño.

    Incluso, ahora que lo pienso mejor, qué será eso que nos impide -en términos generales- mirarle los lados positivos a esa palabra de siete letras que suele asustarnos en demasía. ¿Qué hace que nos cueste asumir la soledad como una oportunidad para conocernos mejor a nosotros mismos?, ¿seremos capaces, algún día, de comprender la soledad como un proceso que puede ayudarnos a ser más selectivos con nuestras relaciones?, ¿podría la soledad ayudar a quitarnos el miedo de no encajar en un círculo social que quizás no esté construido para nosotros?, ¿nos serviría asumir como buena la soledad para desprendernos de máscaras que nos ponemos nosotros mismos o nos dejamos imponer de la sociedad?

    La soledad, y esta conclusión es muy personal, presenta una dualidad que poco nos hemos atrevido a explorar, seguramente porque nos han criado con el estigma -y en esto estoy siendo reiterativo a propósito- de que esa palabra es mala o turbia y hace daño. Dejemos esos estigmas atrás, atrevámonos a ver -y más que eso a analizar- verdaderamente por nuestra cuenta, esa será la única manera en la que comprenderemos, cada uno de nosotros de modo muy diferente, lo que una palabra como 'soledad' puede llegar verdaderamente a significar, y cómo esta, una vez realizado ese análisis, puede afectarnos o beneficiarnos, porque es precisamente allí donde se encuentra la dualidad de la que les hablo.

Comentarios

  1. Que buen texto, importante saber utilizar la dualidad con la ayuda de la inteligencia emocional o los profesionales en estás areas para ver la soledad como un espacio que nos podemos regalar de vez en cuando.

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