Recuerdos
A veces aún recuerdo lo feliz que era cuando te abrazaba y lograba, aunque fuera por un momento, tenerte en mis brazos y, de alguna manera, aunque tú no lo supieras, sentir que te tenía solo para mí.
Aún me pasa, a veces, que recuerdo, sobretodo cuando no concilio el sueño, las charlas que hasta altas horas de la noche solíamos tener y las cosas de las que hablábamos, mientras el tiempo se me pasaba mucho más rápido de lo normal y, lo que para mí eran minutos, cuando miraba el reloj, eran horas y horas de charla contigo.
Aún recuerdo también, con una sonrisa en mi rostro, el momento en que nos tomamos aquella foto que aún guardo. Recuerdo cada momento de ese día: el lugar, qué hacíamos allí, porqué nos tomamos esa foto y, sobretodo, mi sentimiento al verla. Y te puedo asegurar que recordaré todo eso por mucho tiempo.
Recuerdo, con mucha emoción, cómo sonreía cuando cualquier persona mencionaba tu nombre, me hablaba de tí o me preguntaba por tí y sobretodo cuando, insisto en ello, podía abrazarte y sentía que ello te agradaba.
Recuerdo cuando todos los días sabía algo de tí, por pequeño que fuera.Y eso, en apariencia tan simple, me hacía sentir, de alguna manera, afortunado. Pero qué culpa tenía yo, si todo lo tuyo me interesaba, y no sabes cuánto.
Pero recuerdo también el día en que, por el motivo que fuera, nos alejamos y dejamos de charlar como lo hicimos durante algún tiempo. Y por esa razón, hoy, un día más en el que recuerdo todo lo que aquí escribo, aprovecho para, también de alguna manera, hacértelo saber y contártelo, casi seguro, sin embargo, de que no lo leerás

Comentarios
Publicar un comentario